31 enero 2007

Aborto


Queridos herpatos, mil perdones por el retraso literario.

Contesto a tito Diego y me vengo proponiéndole el siguiente reto:

"Cuando no hay odio ni guerra el amor se convierte en".

Un beso

1 comentario:

Cris dijo...

Caminaba con la cabeza alta y los ojos perdidos en la línea que separa el mundo plausible del un poco menos finito. Sus pies no se inmutaron al hundirse en uno de los charcos. Continuó caminando en la paralela a la alambrada. La distancia que la separaba de la libertad eran poco más de 5 metros. Pero quizás fuera demasiado para su pequeño...