01 abril 2008

Bumerán

Contesto al reto que me puso Diego. Lo siento, pero es una cacita cacita. Necesito tiempo de rodaje...
A ti te propongo Café. No, mejor Café Mondongo.
¡Besos!

4 comentarios:

Cris dijo...

El viento formaba oleaje en la llanura sembrada. Los hiebas se inclinaban, por orden, apretujándose en un espactáculo de coordinación. El silbido debía ser casi imperceptible. La madera debía sesgar el aire. La mano tatuada con símbolos negros se alzó pocos segundos después y, como un imán, recibió el trozo de rama. Cerró el puño con fuerza. No había duda de quién lo había fabricado.

cesar dijo...

poderosa imagen la del brazo tatuado recibiendo el trozo de RAMA. Un abrazo!

cesar dijo...

Oye por cierto, después de leer el relato y escribir el comentario releí las normas, así que no os preocupéis que ya no leo ninguno que no me toque. Sorry!

Cris dijo...

Jeje! Es una pena que nos perdamos tus comentarios por no leer los mingacuentos ;)
La norma se puso simplemente para que fuera más especial el cenáculo, pero siempre te la puedes saltar si quieres.
¡Besos!