08 mayo 2008

Café (Mondongo)

Ya es hora de ver qué me sale pensando en café... Improvisación total. Sea.

Para ti, Cristen, un relato protagonizado por alguien que está sin móvil ni dinero y con lo puesto en una ciudad que no es la suya. Ahí queda eso.

2 comentarios:

Diego dijo...

Café Mondongo

Sobre sus espaldas fuertes, tostadas por el sol, el cestón de granos de café encajaba ya como un puzle. Su trabajo ni le gustaba ni no: era así, y desde siempre; con la naturalidad que da esa visión preclara, lograba todos los días trascender su realidad con la sonrisa, el pañuelo de colores en la cabeza, los juegos en el descanso en la plantación. El capataz le había confiado la tarea de llevar cuando tocaba el café al mercado; no hacía falta decir que así vendía más. Y camino del puesto la gente comentaba, "ya trae el negro Mondongo el café de la alegría, ya llega aquí Mondongo, la alegría del café".

Cris dijo...

¡Qué colorido!¡Me gusta! Intentaré ponerme con el reto que me has mandado.
¡Besos!