Colegio mayor
Buenas a todos.
Al final llegamos sin novedad. Dani se controla la zona a las mil maravillas. Es un guía genial. Por aquí lleva lloviendo todo el día. Un rollo, pero bien. Esta noche el ente ha probado su nueva arma de destrucción masiva, el SUPER CAT. Se trata de una trampa para ratones. Las compré ayer, dos. Resultado; esta mañana tenían cada una de ellas un ejemplar roedor despedazado. Super cat ha salvado a la humanidad una vez más. Cristein esta noche dormirá más tranquila.
Bueno, en el comentario contesto al reto de Diego del colegio mayor. El del ratón tendrá que esperar un poco, pero paciencia. Besos
2 comentarios:
Habían accedido al complejo por el piso inferior. La puerta que abrieron comunicaba con las cocinas a través de un angosto pasillo en el que se apilaban pesadas cajas. Un ruido les sobresaltó de pronto. David se volvió sudoroso, el rostro helado, pálido a la tenue luz de emergencia. Un olor acre invadía la estancia.
-Vámonos...- se limitó a decir.
Su amigo trató de tranquilizarlo. El sordo rumor provenía de algún rincón de la sala de calderas contigua. O eso creía... El inmenso espacio aparecía vacío. En aquel caos de sartenes y cazuelas era imposible distinguir nada.
Sin embargo estaban seguros de que no podía haber nadie allí. Los hermanos, sin duda, dormían a aquellas horas. El silencio se quebró de nuevo con un crujido áspero, largo. Los dos salieron corriendo sobre sus pasos. Agazapados ante la puerta se miraron escuchando de nuevo. Tras unos segundos, que les parecieron eternos, decidieron hacerlo. Enardecidos ascendieron al piso superior, donde a tientas palapaban en las mudas habitaciones de servicio.
Su botín, una plancha, un forro polar y un extintor que en la apresurada huída tomaron (no sabían muy bien por qué) y acabaron tirando en una papelera.
¡Mola!
Ahora me tienes que decir mi tema de reto... :-)
¿Has pensado en hacerle un regalo a Cristen, no sé, un hámster?
:-)
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