"Mjmm... ¡ay! ¡Que me ahogo! Creo que he tragado un poco de arena. ¡Mjmm! Olé el tío, qué pedo va y ella ni se entera de qué va la fiesta. ¡Las noches de Benidorm son la "caraba"!"
Da un codazo mientras se ajusta las gafas.
"¡Está muerta! ¡Ese guiri se está follando a una muerta! O eso, o está más pedo que Alfredo."
Allí estaba él,
envuelto en su saco,
cerrando los ojos tras sus gafas
al paso de la policía que alejaría de la playa a los improvisados amantes,
mirando cómo un culo subía y bajaba sobre una mujer
que no quería - o más bien no podía -
moverse haciendo el amor.
Cuando la mañana llegase sobre los cuatro sacos, nada quedaría de los botellones, de las parejas... ni de las gafas.
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"Mjmm... ¡ay! ¡Que me ahogo! Creo que he tragado un poco de arena. ¡Mjmm! Olé el tío, qué pedo va y ella ni se entera de qué va la fiesta. ¡Las noches de Benidorm son la "caraba"!"
Da un codazo mientras se ajusta las gafas.
"¡Está muerta! ¡Ese guiri se está follando a una muerta! O eso, o está más pedo que Alfredo."
Allí estaba él,
envuelto en su saco,
cerrando los ojos tras sus gafas
al paso de la policía que alejaría de la playa a los improvisados amantes,
mirando cómo un culo subía y bajaba sobre una mujer
que no quería - o más bien no podía -
moverse haciendo el amor.
Cuando la mañana llegase sobre los cuatro sacos, nada quedaría de los botellones, de las parejas... ni de las gafas.
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