"Musculoso, de pelo rubio liso de niño bueno y ojos azules pero salvajes. Ropa elegante y ajustada resalzando un cuerpo tenso y apetitoso. No dejó de mirarla un solo segundo, recorriendo descaradamente todo su cuerpo. La intensidad era sofocante.
Ella ya no veía a sus amigas. Sólo a aquel hombre acercándose a su cuerpo. LLegó a la barra y la saludó acariciándole el pelo, sin decir palabra. La agarró de la cintura y la estrechó contra él, acercando sus labios sin besarla. Recorriéndola con su aliento y con sus manos. Ella no se sostenía, no respiraba, era toda calor y deseo. Y en el momento en que ese deseo refulgió en sus ojos el hombre sonrió, se separó despacio y colocándose la ropa se fue tranquilamente con sus amigos. Una vez más había demostrado que él era el mejor amante."
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"Musculoso, de pelo rubio liso de niño bueno y ojos azules pero salvajes. Ropa elegante y ajustada resalzando un cuerpo tenso y apetitoso. No dejó de mirarla un solo segundo, recorriendo descaradamente todo su cuerpo. La intensidad era sofocante.
Ella ya no veía a sus amigas. Sólo a aquel hombre acercándose a su cuerpo. LLegó a la barra y la saludó acariciándole el pelo, sin decir palabra. La agarró de la cintura y la estrechó contra él, acercando sus labios sin besarla. Recorriéndola con su aliento y con sus manos. Ella no se sostenía, no respiraba, era toda calor y deseo. Y en el momento en que ese deseo refulgió en sus ojos el hombre sonrió, se separó despacio y colocándose la ropa se fue tranquilamente con sus amigos. Una vez más había demostrado que él era el mejor amante."
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