25 octubre 2006

Voy conduciendo por la autovía cuando un ratón me mira desde el asiento del copiloto

Pero bueno!!! Esto se va de madre!! Los efluvios del ente invaden hasta los blogs. Hermanos, no dejemos que la perversión invada nuestra quietud y mansedumbre piadosas. Diego, para mantener el buen tono de esta página, te propondré un reto luminoso, como debe ser la casta clarividencia que inspire nuestros relatos. "Una hermana católica que se desvela, a altas horas de la madrugada, al escuchar golpes en la habitación contigua del convento".
Al resto de parroquianos mis más afectuosos parabienes. Marta, para ti un reto "ambientado en el castillo de If" (el del conde de Montecristo). César, tu reto: "San Pablo, realidad o mito". Espero que profundicéis en vuestra calidad de humildes siervos del absoluto y meditéis desde la prona laxitud humana.
En el comentario contesto a Cristein a su reto y para ella "La potencia de los electrodomésticos"
Un pío y devoto saludo.

1 comentario:

Hamlet dijo...

Miles de circuitos neuronales se activaron súbitamente. La señal eléctrica recorría caminos inexplorados hasta entonces, activando los canales del miedo y la ansiedad en su cerebro. Aquella corriente fugaz, impulsada por el Éxtasis, le había hecho sudar. No podía ser... pero era. Su realidad le atenazaba. Un torbellino palpitaba en su interior; sentía como la sangre se agolpaba en sus sienes. En la bandeja de su Golf los graves de aquel tema progressive percutían su estrecho hábitat. Allí estaba aquello, mirándolo con ojillos aviesos...
Despertó. Estaba desorientada. La pesadilla fue fulminante. No sabía porqué, ni siquiera recordaba el sueño. Sin embargo, estaba segura de que su emoción era vagamente familiar, frecuente; pero a la vez remota... una sensación ya vivida antes.